Marcela González

Su mundo gira entorno a la arquitectura; rescata oficios, trabaja con artistas plásticos, antropólogos y geólogos y la nominaron para el Mies Crown Hall Americas Prize.

Después de haber trabajado en distintas oficinas de arquitectura, Marcela Gonzáles, se vio motivada en 2011 a crear un despacho nuevo llamado Oficio Taller de Arquitectura, en donde junto con un equipo comprometido logran satisfacer los deseos y necesidades de los usuarios, generándoles experiencias multisensoriales, teniendo siempre presente y como prioridad la naturaleza, la aplicación de materiales locales y la valorización de la mano de obra mexicana.

Esta duranguense, radicada en Monterrey desde hace muchos años, viaja por todo el país en busca de mano de obra especial que hay en cada región.Trabaja a fondo con comunidades indígenas. Retoma los oficios para realzarlos en su trabajo arquitectónico. Utiliza pigmentos naturales, sillar, entre otros materiales sustentables.

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OFICIO se deriva del latín opifex ‘artesano’, opus ‘obra’ y facere ‘hacer’. Estas tres palabras definen nuestra manera de trabajar, para nosotros la arquitectura es el proceso del saber hacer, exigiendo un aprendizaje para desarrollar las habilidades mediante la práctica.

Creemos en las tradiciones del oficio, en donde el proceso tiene esta base de investigación y análisis de lo que se ha hecho, lo que hemos hecho y lo que planeamos hacer, apoyados en la historia, la antropología, la teoría y el arte. En cada proyecto hay una estrecha relación entre el proceso de generación de ideas, el trabajo manual para desarrollarlas y la ejecución de la obra.

Nos gusta trabajar con el cliente, con los maestros de obra, carpinteros, herreros… todos son parte de la búsqueda de entender y resolver lo que el lugar, la situación y las necesidades requieren.

Buscamos reflejar la esencia de lo local, comprendiendo la mano de obra, los materiales y el carácter que pueden impregnarle a cada proyecto. Estamos en una constante búsqueda de convertir el trabajo proyectual en sensaciones que puedan conectarse a través de cómo se vive, se invade y se apropia el espacio arquitectónico.